COMO RECONOCER A UN PSICOPATA

Puede ser vital reconocer las características de personalidad de los psicópatas ya que no solemos darnos cuenta hasta que empezamos a ver que nos perjudican y entonces el daño ya está hecho en forma de estafa, coacción, acoso laboral o afectivo, maltrato doméstico,
intimidación… El rasgo más característico de un psicópata es el desprecio de los derechos de los demás. Su egocentrismo es tal que piensa que él es especial, por encima de los otros a quienes explota para beneficiarse económica, sexual o laboralmente. El abuso puede ocurrir sin que las personas normales nos demos cuenta, o por lo menos no antes de que sea tarde ya que son muy hábiles en la manipulación y la mentira, y si se sospecha de sus malas intenciones pueden volver a convencer de su inocencia; como no se ponen nerviosos y tienen una frialdad emocional a prueba de bomba, parecen sinceros. Tienen una ausencia total de empatía. No es que tengan dificultades, es que no se ponen en el lugar del otro, son incapaces de sentir lo que sienten los demás, ya sean sus amigos, pareja, padres o hijos. Esto tiene muchas implicaciones, entre otras que su conducta suele ser perjudicial para las personas cercanas, ya que las únicas necesidades fisiológicas, materiales, psicológicas o de otro tipo que va a satisfacer son las suyas propias.

El problema es que estos rasgos se ven demasiado tarde o no se ven en absoluto. Hay psicópatas introvertidos, que son mucho más difíciles de detectar porque suelen aislarse, son muy poco comunicativos; y pueden tener una peligrosidad mayor hasta que se descubren como asesinos, violadores y pederastas. Pero la mayoría de los psicópatas son muy engreídos y no disimulan su crueldad sino que prácticamente la airean para presumir. Los indicadores más visibles de este tipo de psicópatas son:
LOCUACIDAD
Suelen ser muy habladores y hasta verborreicos; tienen mucha labia, persuasivos, pueden ser muy buenos comerciales. Lograrán convencerte de algo y sin que te des cuenta has caído en su red a base de bombardearte con sus ideas y proyectos. Sus temas favoritos son charlas sobre todo de sus cualidades y hazañas o critican a los demás.
ATRACTIVO
No todos los psicópatas son atractivos, pero suelen tener un físico agraciado; como narcisistas que son, suelen cuidarse bastante, ir al gimnasio, practicar deporte y cuidar su alimentación. Su atractivo es muy importante para conseguir relaciones sexuales frecuentes y a menudo simultáneas, así que suelen explotar este aspecto.
SEGURIDAD EN SI MISMOS
Dan una imagen de autoconfianza, parece que saben mucho de algo pues saben inflar la poca información que han adquirido. Si uno profundiza se da cuenta de que no conocen más que datos superficiales, pero dan el pego.
MANIPULACIÓN
Suelen hacerse pasar por gente muy buena, muy preparada o muy inteligente, deseosos de ayudar o de ser útiles; para hacer creer esto utilizan fachadas y frases grandilocuentes que no se acompañan de actos sinceros. Por ejemplo, exageran a lo grande su titulación o preparación académica y pretenden ser expertos, pueden hacerse fotos con personas desfavorecidas para hacer creer que son humanitarios o pueden alardear de que ellos confían en los demás y que no necesitan un contrato, pero en cuanto pueden estafan al incauto que ha creído sus palabras.
EMOCIONES FUERTES
Aborrecen el aburrimiento por lo que buscan continuamente proyectos nuevos y actividades que les entusiasmen ya que se cansan rápidamente.
ESTILO DE VIDA PARASITARIO
Son altamente irresponsables y no realizan esfuerzos sostenidos; se las arreglan para que otros trabajen para él; pueden utilizar a sus seres más allegados para que le mantengan o se ocupen de sus tareas. Suelen ser gorrones, de palabra puede que intenten convencerte de que ellos hacen mucho por ti, pero si lo analizas desde fuera, descubrirás el abuso y la dominación en la que has caído.
AGRESIVIDAD Y CHULERÍA
Tienen muy poca tolerancia a la frustración, se enfadan con mucha facilidad si no salen las cosas como ellos quieren. Pueden llegar a ser violentos aunque sea de forma encubierta cuando alguien les contraría o no obedece. Como no sienten culpa ni remordimientos, es extremadamente raro que pidan disculpas. Aunque sea obvio su error, se ponen a la defensiva y pueden echarte en cara que tú lo has provocado; un frase habitual puede ser del tipo “mira lo que me has hecho hacer”. Sólo si ven que están acorralados o desenmascarados, piden perdón y juran con toda la convicción de la que son capaces que no lo volverán a hacer; sin embargo, en poquísimo tiempo te darás cuenta de que no se han corregido en absoluto. Como no tienen emociones sociales como la vergüenza, compasión o culpa, prometen y rompen las promesas con facilidad.

Psicólogos Eleva Madrid y Las Rozas