s

Tag Archives: psicologos

Taller gratuito Dejar de Fumar el 21 de marzo

Si estás pensando en dejar de fumar, anímate, porque el próximo jueves 21 de marzo tendrá lugar el taller gratuito DEJAR DE FUMAR en Majadahonda en el Centro Vedana a las 10h30 y a 19h.

Comentaremos los mecanismos psicológicos que a menudo hacen tan difícil dejar un hábito tan perjudicial y presentaremos el taller con el que podrás dejarlo de una vez para siempre.

Pide tu reserva para asistir por mail o por teléfono.

ANSIEDAD, CÓMO DOMESTICARLA

La ansiedad es una respuesta del organismo muy relacionada con el miedo a situaciones amenazantes (reales o percibidas), que como cualquier emoción puede variar en intensidad, y ser adaptativa (cuando nos ayuda en nuestros objetivos) o desadaptativa (cuando nos bloquea o crea problemas añadidos).

CAUSAS O FACTORES QUE INFLUYEN

- El temperamento o disposición innata

Ya en los primeros meses de vida se puede observar si un bebé es tranquilo o por el contrario nervioso y reactivo. Ya sea por genética, por el desarrollo en el embarazo, o por factores externos durante el parto, nacemos con una predisposición a reaccionar más o menos ansiosamente a los cambios y a lo desconocido.

- La crianza y el aprendizaje social

Durante la infancia modelamos las conductas de nuestros padres y personas significativas. Aprendemos a responder de determinada manera a los problemas y a regular nuestro estado emocional.

MANIFESTACIONES MÁS FRECUENTES DE LA ANSIEDAD

*FISICAS: nudo en la garganta, dificultad de respiración, palpitaciones, sudoración excesiva, problemas gastrointestinales, tensión muscular

*COGNITIVAS: pensamientos negativos y catastróficos, distracción, dificultad de atención y concentración, problemas de memoria

*AFECTIVAS Y EMOCIONALES: desapego, desconfianza en los demás y en uno mismo, enfado frecuente e ira

*CONDUCTUALES: agresividad y hostilidad, llanto descontrolado, impaciencia, hiperactividad, desmotivación

CÓMO DOMESTICARLA:

La terapia psicológica que realizamos en Psicólogos Eleva engloba todos los aspectos, incidiendo en los más afectados según el caso.

Podemos actuar en cada uno de estos aspectos. Por ejemplo, para reducir las manifestaciones físicas podemos ayudarnos con el ejercicio y deporte, los masajes, técnicas de respiración y relajación. El pensamiento se observa para identificar las creencias más irracionales y destructivas. La conducta se maneja con ejercicios y tareas que vayan moldeando los comportamientos no deseados. En terapia buscamos cuáles son nuestras necesidades y qué es lo que nos motiva para conseguir nuestros objetivos y vivir una vida serena y más satisfactoria.

 

PAREJAS: MALTRATO Y BUEN TRATO

MALTRATO EN PAREJA

Los malos tratos en pareja son una forma de violencia casi siempre invisible para otros al infligirse en la intimidad del hogar, lo que hace más difícil ponerle freno, a menos que las víctimas del maltrato se defiendan, ya sea denunciando o separándose. Es entonces cuando pueden reencontrarse a sí mismas y tomar conciencia de su derecho a sentir bienestar, se darán cuenta de los recursos que siempre tuvieron y recuperarán el control de su vida.

Aunque hay formas de violencia que pueden  ser muy graves y llegar hasta el intento de asesinato, nos centraremos en los indicadores de maltrato más frecuentes, a menudo tan perversos que no se identifican como tales hasta que pasan años y aumentan en intensidad hasta ser intolerables. El maltrato puede ser:

Físico: empujones, bofetadas, restricción física, agresiones con o sin objetos

Psicológico: control y dominación, desprecios, burlas, vejaciones, insultos, intimidación con gritos o golpes a objetos, coacciones, amenazas

Sexual: violación, coacción sexual, presión para realizar actos sexuales no deseados

Económico: restringir gastos básicos, parasitismo o vivir a expensas del otro teniendo capacidad, impedir uso de los bienes comunes

BUEN TRATO EN PAREJA

Una relación de pareja sana por supuesto no cae en las conductas patológicas arriba indicadas.  Por el contrario, una relación madura y equilibrada es beneficiosa para los dos porque permite el crecimiento, aporta bienestar y seguridad, y el grado de compromiso no pone en riesgo la libertad de elección. Aunque estos indicadores  no garantizan una relación para siempre, sí contribuirán a un vínculo armonioso y un espacio de bienestar. Hay que tener en cuenta la reciprocidad, porque si el esfuerzo lo realiza únicamente un miembro de la pareja, la relación no puede ser satisfactoria.

Valoración: Se reconocen las cualidades del otro y lo que aporta a la relación. No todos los rasgos de personalidad van a gustar para siempre, y a veces se puede intentar adaptarlos a la relación, pero se acepta que el cambio no deber ser impuesto sino voluntario, y se tienen en cuenta los aspectos positivos de esos rasgos.

Comunicación respetuosa: Se expresan y se escuchan los pensamientos, sentimientos y deseos mutuamente, respetando los diferentes puntos de vista.

Empatía: Escucha, comprensión y aceptación de las necesidades propias y de la pareja

Negociación: Cuando hay desacuerdos o necesidades contrapuestas, se dialoga con actitud constructiva hasta llegar a acuerdos que no perjudiquen a ninguno

Libertad responsable:  Se permite el desarrollo personal y la consecución de deseos y proyectos personales sin perjudicar al otro y sin que entren en conflicto con los valores principales o los compromisos de la pareja. Se pactan las reglas y normas sin imposición, y éstas se revisan cuando sea necesario con consenso

COMO RECONOCER A UN PSICOPATA

Puede ser vital reconocer las características de personalidad de los psicópatas ya que no solemos darnos cuenta hasta que empezamos a ver que nos perjudican y entonces el daño ya está hecho en forma de estafa, coacción, acoso laboral o afectivo, maltrato doméstico,
intimidación… El rasgo más característico de un psicópata es el desprecio de los derechos de los demás. Su egocentrismo es tal que piensa que él es especial, por encima de los otros a quienes explota para beneficiarse económica, sexual o laboralmente. El abuso puede ocurrir sin que las personas normales nos demos cuenta, o por lo menos no antes de que sea tarde ya que son muy hábiles en la manipulación y la mentira, y si se sospecha de sus malas intenciones pueden volver a convencer de su inocencia; como no se ponen nerviosos y tienen una frialdad emocional a prueba de bomba, parecen sinceros. Tienen una ausencia total de empatía. No es que tengan dificultades, es que no se ponen en el lugar del otro, son incapaces de sentir lo que sienten los demás, ya sean sus amigos, pareja, padres o hijos. Esto tiene muchas implicaciones, entre otras que su conducta suele ser perjudicial para las personas cercanas, ya que las únicas necesidades fisiológicas, materiales, psicológicas o de otro tipo que va a satisfacer son las suyas propias.

El problema es que estos rasgos se ven demasiado tarde o no se ven en absoluto. Hay psicópatas introvertidos, que son mucho más difíciles de detectar porque suelen aislarse, son muy poco comunicativos; y pueden tener una peligrosidad mayor hasta que se descubren como asesinos, violadores y pederastas. Pero la mayoría de los psicópatas son muy engreídos y no disimulan su crueldad sino que prácticamente la airean para presumir. Los indicadores más visibles de este tipo de psicópatas son:
LOCUACIDAD
Suelen ser muy habladores y hasta verborreicos; tienen mucha labia, persuasivos, pueden ser muy buenos comerciales. Lograrán convencerte de algo y sin que te des cuenta has caído en su red a base de bombardearte con sus ideas y proyectos. Sus temas favoritos son charlas sobre todo de sus cualidades y hazañas o critican a los demás.
ATRACTIVO
No todos los psicópatas son atractivos, pero suelen tener un físico agraciado; como narcisistas que son, suelen cuidarse bastante, ir al gimnasio, practicar deporte y cuidar su alimentación. Su atractivo es muy importante para conseguir relaciones sexuales frecuentes y a menudo simultáneas, así que suelen explotar este aspecto.
SEGURIDAD EN SI MISMOS
Dan una imagen de autoconfianza, parece que saben mucho de algo pues saben inflar la poca información que han adquirido. Si uno profundiza se da cuenta de que no conocen más que datos superficiales, pero dan el pego.
MANIPULACIÓN
Suelen hacerse pasar por gente muy buena, muy preparada o muy inteligente, deseosos de ayudar o de ser útiles; para hacer creer esto utilizan fachadas y frases grandilocuentes que no se acompañan de actos sinceros. Por ejemplo, exageran a lo grande su titulación o preparación académica y pretenden ser expertos, pueden hacerse fotos con personas desfavorecidas para hacer creer que son humanitarios o pueden alardear de que ellos confían en los demás y que no necesitan un contrato, pero en cuanto pueden estafan al incauto que ha creído sus palabras.
EMOCIONES FUERTES
Aborrecen el aburrimiento por lo que buscan continuamente proyectos nuevos y actividades que les entusiasmen ya que se cansan rápidamente.
ESTILO DE VIDA PARASITARIO
Son altamente irresponsables y no realizan esfuerzos sostenidos; se las arreglan para que otros trabajen para él; pueden utilizar a sus seres más allegados para que le mantengan o se ocupen de sus tareas. Suelen ser gorrones, de palabra puede que intenten convencerte de que ellos hacen mucho por ti, pero si lo analizas desde fuera, descubrirás el abuso y la dominación en la que has caído.
AGRESIVIDAD Y CHULERÍA
Tienen muy poca tolerancia a la frustración, se enfadan con mucha facilidad si no salen las cosas como ellos quieren. Pueden llegar a ser violentos aunque sea de forma encubierta cuando alguien les contraría o no obedece. Como no sienten culpa ni remordimientos, es extremadamente raro que pidan disculpas. Aunque sea obvio su error, se ponen a la defensiva y pueden echarte en cara que tú lo has provocado; un frase habitual puede ser del tipo “mira lo que me has hecho hacer”. Sólo si ven que están acorralados o desenmascarados, piden perdón y juran con toda la convicción de la que son capaces que no lo volverán a hacer; sin embargo, en poquísimo tiempo te darás cuenta de que no se han corregido en absoluto. Como no tienen emociones sociales como la vergüenza, compasión o culpa, prometen y rompen las promesas con facilidad.

Psicólogos Eleva Madrid y Las Rozas

Cómo defenderse de un psicópata o maltratador

En gran parte por la influencia del cine, tenemos en mente que un psicópata es un asesino del tipo Hannibal Lecter de “El silencio de los corderos”, cuando la verdad es que una pequeñísima proporción son criminales. Una mayoría de psicópatas no son delincuentes o no tienen antecedentes penales; son más bien personas encantadoras con cierto carisma superficial, son estafadores, farsantes o maltratadores, pero gracias a su habilidad de manipulación no se han delatado.

La relación entre maltrato y psicopatía es relativamente elevada y esta coincidencia es muy frecuente en los casos de violencia de género. Aunque existen maltratadores que no son psicópatas, lo que sí es prácticamente seguro es que en el caso de psicopatías vamos a encontrar maltrato, especialmente en la familia nuclear, en la ascendente o en relaciones de pareja. Las investigaciones arrojan el dato de que entre un 1% y un 3% de la población son psicópatas, por lo que en España se calcula que hay unos 800.000; y entre 20 y 40 por ciento de los agresores físicos de mujeres son psicópatas (Vicente Garrido; Amores que matan; 2001).  También existen mujeres psicópatas, aunque la prevalencia es mucho menor y el modus operandi puede ser muy diferente.

Cuando el maltratador es un psicópata, gracias a su inteligencia normal o incluso por encima de la media, puede manipular y explotar a la víctima de forma que el abuso físico y/o psicológico pase desapercibido para los demás e incluso para la persona maltratada que puede sentirse confundida en una especie de síndrome de Estocolmo como el que se da en personas secuestradas. El maltrato psicológico es más sutil y menos visible, aumentando en intensidad y frecuencia a medida que el psicópata o maltratador se siente más seguro, con más control sobre la relación. En una primera fase de contacto, la víctima se considera afortunada ante los encantos y atenciones del psicópata y no se percata de los rasgos más peligrosos sencillamente porque los ocultó bajo una máscara de persona normal o incluso humanitaria; sólo cuando éste ya se siente con el control, muestra su verdadero rostro. Es probable que la víctima ya haya adquirido ciertos compromisos con el psicópata (matrimonio, hijos, negocios e incluso mascotas pueden crear un lazo más difícil de romper), o que dependa económicamente de éste, lo que disuade de protegerse y alejarse. Al principio, no suele haber agresiones físicas, y sí maltrato psicológico en forma de humillaciones, descalificaciones o insultos, desprecio… todo destinado a la dominación y control absoluto de la víctima, ya que las personas con rasgos psicopáticos necesitan sentirse ganadores, con poder sobre las personas a las que en realidad considera objetos para utilizar en su beneficio, por lo que si consigue la obediencia de alguien de forma no violenta,  no suele arriesgarse a mostrarse con toda la crueldad de la que es capaz, y mucho menos exponerse a un arresto o procedimiento judicial.

Entre los rasgos de personalidad o patologías presentes con más frecuencia en  maltratadores encontramos:

* Trastorno narcisista de la personalidad (grandiosidad, necesidad de admiración, tendencia a la explotación de los demás y falta de empatía)

* Trastorno disocial de la personalidad (CIE-10) Este es el que describe mejor la personalidad del psicópata: (desprecio de los derechos de los demás y falta de empatía, no respeto de las normas sociales, deshonestidad, impulsividad, incapacidad para sentir culpa o remordimientos, irresponsabilidad, incapacidad para mantener relaciones personales duraderas, muy baja tolerancia a la frustración y bajo umbral para descargar agresividad, dando incluso lugar a comportamientos violentos)

* Trastorno paranoide de la personalidad ( desconfianza, rencor, susceptibilidad, celos)

* Adicción al alcohol u otras sustancias

HERRAMIENTAS QUE PROTEGEN DE PSICÓPATAS

Hay que tener en cuenta que los siguientes recursos son sólo útiles para protegerse de una relación abusiva o cuando  se ha decidido terminarla, ya que  cualquier incremento en los recursos de la víctima puede constituir una amenaza a la autoestima del maltratador o psicópata, incrementando su nivel de violencia. Vicente Garrido describe 3 tipos de psicópatas: el posesivo (necesitado de control y dominación, suele acosar e impedir que sus víctimas cuenten con apoyo familiar o social. El más peligroso en relaciones de pareja), el instrumental (utiliza a las personas para su propio beneficio; son sobre todo estafadores), y el mixto, que reúne características de ambos.

* Información

La mayoría de las personas desconocen los rasgos que caracterizan a un psicópata por lo que resulta más fácil dejarse embaucar por ellos. Hay que tener en cuenta que aunque no siempre sean extremadamente inteligentes, sí tienen una habilidad especial para intuir las debilidades y necesidades de los demás y explotarlas a su favor.  Cuanto antes se identifique que se está en las garras de un psicópata, más posibilidades de escapar o de salir indemne. Es importante conocer su personalidad, sus intenciones y lo que les motiva para protegerse o no seguir siendo sus víctimas. Algunos autores que han investigado y escrito sobre psicópatas son Robert Hare, Vicente Garrido y José Manuel Pozueco. Leer casos similares ayuda a comprender y a quitarse la venda de los ojos por enamoramiento, por dependencia o por confusión.

* Autoconocimiento

Nuestro mundo interno nos es a menudo muy desconocido. Observar con curiosidad y aceptación nuestros sentimientos, necesidades y deseos nos conecta con lo más íntimos de nuestro ser, y estar conectados con nosotros mismos nos acerca a nuestros objetivos, a ser los dueños de nuestra vida. El autoconocimiento es un repelente para psicópatas y maltratadores.

* Autoestima

El respeto por nosotros mismos es un factor que nos protege de personas abusivas. Reconocer nuestros puntos fuertes, cualidades y talentos es muy gratificante y fortalece nuestro papel en cualquier entorno, sin embargo, es más importante la aceptación incondicional de nuestros puntos débiles y defectos. Las personas con rasgos psicopáticos utilizan las cualidades de los demás para manipular; a una mujer que es compasiva por ejemplo, un psicópata  podría asustarla con suicidarse si se aleja, o a alguien generoso, hablarle de necesidades económicas. También utilizan los defectos de las víctimas para avergonzarlas y culpabilizarlas, menoscabando su autoestima.

* Asertividad

Es la capacidad de defender nuestros derechos, de decir no y poner límites, de expresar nuestras necesidades y deseos. Cuanto menos la ejercitemos, más se debilita y más cuesta hacernos respetar, pero también es cierto que cuanto más se practica más fácil resulta aplicarla. Hay una relación entre autoestima y asertividad, por lo que pequeños gestos de autoafirmación pueden aumentar la autoestima, y al respetarse y quererse hay más capacidad de expresarse y defenderse. Los psicópatas desprecian a las personas que no les plantan cara y que se dejan abusar, incluso se crecen y encuentran placentero aprovecharse de los que consideran débiles. Permitir que el enfado y la indignación les ponga en su sitio es muy sano. Eso sí, si hay dependencia económica o emocional puede ser más práctico primero protegerse y alejarse lo más posible.

* Socialización

Al igual que los depredadores en la sabana, los psicópatas y maltratadores escogen sus víctimas por su vulnerabilidad; cuanto más aisladas o menos integradas en un grupo, más susceptibles son de caer en sus garras. Es frecuente que en una relación de pareja, el maltratador aleje a personas que aprecien a su víctima, criticándolos o impidiendo de una forma u otra el contacto. Si estás en una relación de maltrato de larga duración, puede resultar difícil recuperar el trato con amigos o familia, pero es imprescindible contar con una referencia externa a esa relación destructiva. Los servicios sociales de la zona pueden proporcionar un apoyo emocional y logístico imprescindible cuando no se puede contar con familia o amigos; también es útil inscribirse en grupos de apoyo para compartir experiencias y tomar conciencia de lo que ha ocurrido.

*Empleo

Tener un entorno laboral es otro factor de protección; además de la independencia económica que aporta un empleo, es una fuente de autoestima si el ambiente es reforzante. Si tu pareja es un maltratador, te conviene mantener tu trabajo tanto si te vas como si te quedas en esa relación destructiva. Por otra parte, los compañeros de trabajo, usuarios y clientes pueden ayudarte a ver que hay otras formas de relacionarse mucho más sanas que la del maltratador.

*Terapia

La psicoterapia ofrece un entorno seguro en el que se van a fortalecer los recursos personales y las herramientas descritas arriba. Es muy importante tomar conciencia de lo ocurrido, de cómo se ha llegado a ser víctima para no volver a caer. Es necesario que se produzca un proceso de “desvictimización” y de fortalecimiento de la propia identidad, la cual se ha debilitado al tratar íntimamente con un maltratador o psicópata.

Psicólogos Eleva Madrid y Las Rozas

El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), pronóstico y tratamiento

La clasificación en el DSM-VI (Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales) sitúa al TOC como un trastorno de ansiedad que se caracteriza por la presencia de obsesiones (pensamientos recurrentes percibidos como intrusivos y fuera de control, que provocan ansiedad, miedo o inseguridad) y compulsiones que son comportamientos u actos mentales repetitivos (por ejemplo limpiar, ordenar, verificar, contar o repetir palabras, y hacer preguntas, generalmente sin conclusión, a otros o a uno mismo). El contenido de las obsesiones es muy diverso, pero suele estar relacionado con temas de responsabilidad (por ejemplo temer haber atropellado a alguien o quedarse embarazada); moralidad (pensamientos obscenos); peligro (dejar el gas abierto), escrupulosidad (contaminarse con microbios). El objetivo de las conductas repetitivas y automáticas que son las compulsiones sería reducir la ansiedad o miedo y aumentar la seguridad, el orden o certeza, pero paradójicamente, incrementan los sentimientos de inseguridad y de miedo, manteniendo o agravando el trastorno e interfiriendo cada vez más en la vida personal, laboral y social.

En general, el TOC supone una pérdida de tiempo y energía que limita o impide el disfrute de situaciones positivas lo que frecuentemente lleva a estados depresivos. Por otra parte, es frecuente que el paciente viva estos síntomas con culpa y vergüenza, lo que contribuye al aislamiento.

La gravedad del trastorno depende de si hay o no conciencia de la enfermedad, ya que el tratamiento resulta más efectivo, si el paciente se da cuenta de la irracionalidad o desproporción de las obsesiones y compulsiones. Puede indicarse un pronóstico positivo si el trastorno se presentó tras un claro desencadenante, hay buena adaptación social y se sigue un tratamiento terapéutico, a veces complementado con medicación.

En los Centros de Psicología Eleva de Madrid, tras una entrevista exhaustiva en la que se determinan el origen de este trastorno, los conflictos internos generalmente inconscientes y los factores que lo mantienen, se aplican estrategias terapéuticas como EMDR y mindfulness que permiten la curación de los síntomas y fortalecimiento de recursos personales para afrontar la ansiedad y el miedo de forma constructiva y adaptativa.

Ataques de pánico y tratamiento

Los ataques de pánico, también llamados crisis de angustia, son uno de los motivos más frecuente de consulta psicológica. También es uno de los trastornos que ofrecen mejor pronóstico al ser tratados.

Los ataques de pánico se caracterizan por un miedo intenso que se manifiesta en sensaciones físicas altamente desagradables de tipo sudoración, palpitaciones, sensación de ahogo, náuseas, mareos o vértigo, escalofríos y otras muchas que varían de una persona a otra. Estos síntomas no son peligrosos, pero la persona los vive con una sensación de falta de control y peligro inminente, lo que lleva a temer anticipadamente esos ataques.

La psicoterapia proporciona herramientas para identificar los desencadenantes y manejar los pensamientos, emociones y sensaciones físicas que configuran ese cuadro de ansiedad. En pocas sesiones se puede conseguir la disminución y desaparición de esos síntomas.

Nuestros Psicólogos Eleva Madrid y Las Rozas tienen la experiencia y conocimientos que permiten una terapia breve y eficaz gracias a las técnicas más avanzadas.

LA ANSIEDAD NOS AVISA DE ALGO IMPORTANTE

La ansiedad es una respuesta ante sucesos percibidos como amenazantes, por lo que es similar al miedo. La diferencia, muy sutil a menudo, con el miedo, es la ambigüedad del estímulo; es decir, cuando nos referimos al miedo, lo asociamos a una amenaza concreta como una situación que se vive en tiempo real, ante la que o bien no tenemos recursos (por ejemplo, un atraco a mano armada nos dejaría totalmente indefensos) o nos percibimos como incapaces de afrontarla. En el caso de la ansiedad, el estímulo o situación desencadenante puede venir de una posible amenaza en un futuro que imaginamos o anticipamos; funciona más como un aviso de que algo desagradable puede suceder.

La expresión de la ansiedad es emocional principalmente, pero también cognitiva (en forma de pensamientos automáticos catastróficos y creencias de incapacidad o de falta de control), física (con diversas sensaciones desagradables como taquicardias, hiperventilación, entumecimiento, sudoración, etc.) y conductual (evitación o ganas de salir huyendo, hiperactivación y agresividad o bloqueos que paralizan).

La función de la ansiedad seria la de preparar y evitar algo perjudicial, por lo que en muchos casos sería adaptativa, minimizando el impacto de las consecuencias; un ejemplo seria la ansiedad en forma de nervios en el estómago o inquietud que nos avisa de la proximidad de un examen haciéndonos estudiar y así evitar un suspenso.

Cuando la ansiedad es muy intensa, nos está avisando de alguna necesidad vital de la que a veces no somos conscientes y a la que no hacemos mucho caso, por lo cual esa ansiedad va a aumentar y cuando empieza a afectar a la vida personal, laboral o social e impide alcanzar objetivos, nos encontramos con un trastorno de ansiedad más o menos grave.

Aunque la solución farmacológica pueda aliviar la sintomatología, en general conviene conocer los aspectos psicológicos que disparan la ansiedad y que a menudo están asociados a experiencias tempranas desagradables que provocaron miedo intenso, o ante las que no se tenían suficientes recursos. Con la psicoterapia se aprende a identificar las situaciones internas o externas que disparan respuestas automáticas y descontroladas de ansiedad; así podemos aprender a calmar la mente y el cuerpo para responder más eficazmente.

En nuestros centros de Psicología, Psicólogos Eleva en Madrid y Las Rozas, tratamos diferentes trastornos relacionados con la ansiedad; aunque existen muchos más, los más frecuentes y más asociados a la ansiedad son: fobias a diferentes situaciones, ataques de pánico, agorafobia, obsesiones y compulsiones, ansiedad generalizada, fobia social, hipocondría, trastornos alimentarios

Los trastornos de personalidad

Nuestra personalidad se va forjando desde la infancia, determinada en parte por la herencia genética, y en parte por el ambiente en el que nos criamos. Las experiencias tempranas van a provocar reacciones específicas según el temperamento del niño, y a menudo resultan ser improntas (acontecimientos significativos relacionados con la supervivencia o el bienestar) que contribuyen a generar creencias sobre nosotros mismos y los demás, lo que va a guiar nuestra conducta en muchos casos de forma automática e inconsciente, especialmente en momentos de estrés.
Lo que llamamos rasgo de personalidad es una tendencia relativamente estable de pensamientos, sentimientos y conductas en diferentes situaciones personales y sociales. Todos tenemos unos rasgos que matizan nuestra personalidad, con los que nos identificamos y nos conocen los demás. Por ejemplo, hablamos de personas sociables o solitarias; dependientes o independientes; confiadas o desconfiadas. La combinación de rasgos conforma un patrón de personalidad que lleva aparejado una forma característica de interpretar el mundo. Cuando esa tendencia o patrón se hace persistente y rígida, provoca malestar excesivo y produce un deterioro en las áreas de funcionamiento de la persona, hablamos de trastorno de personalidad. Es importante comprender que estos patrones se originaron en periodos de máxima vulnerabilidad (infancia, adolescencia y primeros años de juventud) , y que en muchos casos fue la mejor o la única forma de reaccionar y defenderse ante sentimientos desagradables como  miedo, tristeza, celos, indefensión, etc. Quizás esas reacciones ayudaron a adaptarse al medio familiar o hacer frente a situaciones conflictivas. El problema es que esas formas rígidas de pensar, sentir y actuar empiezan a ser desadaptativas en la vida adulta e incluso pueden resultar destructivas, impidiendo alcanzar objetivos y bienestar global.

Para ilustrar la diferencia, a veces difusa, entre rasgos de personalidad y trastorno, pensemos en un ejemplo. Una persona con rasgos de personalidad paranoide podría tener una tendencia a desconfiar de los demás, sentiría celos fácilmente y le costaría perdonar agravios, pero si hubiera cierta conciencia y flexibilidad, su vida personal o social no se vería demasiado afectada e incluso podría ser muy satisfactoria. En el caso de un trastorno paranoide de personalidad, además de esos rasgos, cumpliría unos criterios mínimos como sospechas sin justificación acerca de la lealtad o fidelidad de personas cercanas, rencor persistente e incapacidad de perdonar, reacciones de ira al percibir ataques a su autoestima… Por otra parte, estas actitudes y conductas generarían conflictos con otras personas y afectarían a su bienestar y al de los demás.

La terapia en casos de trastornos de personalidad suele ser más larga que con trastornos clínicos y cuesta más el cambio de creencias, sentimientos y conductas, ya que se trata de patrones de larga duración que se han automatizado y reforzado con el tiempo. Pero, con la ayuda de terapias de tipo cognitivo-conductual, EMDR, EFT… y de herramientas como el eneagrama, podemos acortar la intervención terapéutica y conseguir flexibilizar los rasgos y comportamientos más desadaptativos. En nuestros centros de psicología Eleva en Madrid y Las Rozas, nuestros psicólogos aconsejarán la terapia más adecuada. Realizamos también valoraciones diagnósticas de personalidad utilizando las pruebas psicométricas más avanzadas y fiables, tanto para informes clínicos como para peritajes psicológicos.